“LISTENING POST”: La inquietante unión de arte e Internet

Mark Hanson Ben Rubi

El 27 de Junio de 2008 a instancias de mi hijo nos acercamos a una gran exposición en el Centro de Arte Reina Sofía. Una experiencia enriquecedora donde el arte digital junto a los nuevos medios nos hicieron pasar uno de los momentos más memorable en una instalación de este tipo. Las sensaciones fueron de todo tipo y variaban de una obra a otra dependiendo del concepto utilizado en dicha obra; desde los ferrofluidos de Sachiko Kodama a la magia de las luces de Paul Friendlander, pasando por la “inquietante” obra digital de Hansen y Rubin. Esta última obra, “Listening Post”  es la que ocupa este artículo, ¿por algún motivo concreto? En absoluto, pero si puedo decir que fue la obra que más nos impactó por la unión del mundo virtual de las salas de chat con lo que deberíamos catalogar como arte conceptual. Nunca el arte fue algo más orgánico, vivo, si queremos decirlo así.

Todo empezó cuando el artista neoyorkino Ben Rubi y el profesor de estadística de la Univerdidad de California en Los Ángeles (UCLA) Mark Hansen empezaron unidos a explorar la creación de sitemas que visualizaran los procesos y dinámicas subyacentes a Internet. Esto es “Listening Post”, una obra de arte tecnológico donde sonido, internet y estadística se unen en un único e inquietante mundo.

La clave de la obra está en que los mensajes que se ven y se escuchan a su paso por la rejilla de 231 pantallas de fósforo verde provienen de una fuente directa de miles de salas de chat. Una instantánea del mundo conversando. Un monumento al presente capaz de comunicar realmente el alcance y la vaga naturaleza de Internet. El panel de pantallas lleva conectado un ordenador que recoge todos los mensajes publicados durante la media hora anterior en varios miles de chats de habla inglesa. Estos datos se ordenan en bruto conforme a las reglas de uno de los siete programas que Hansen ha desarrollado, mostrando los resultados en las pantallas, y como el torrente de datos es continuo, éste nunca se repite.

Todo empezó cuando Rubin conoció a Hansen en un encuentro entre investigadores y artistas en los laboratorios Bell (donde se desarrollaron el transistor, el láser, la teoría de la información y el sistema operativo UNIX). Empezaron con una serie de experimentos que consistían en buscar datos que pudiesen escuchar y un software que podía expresarlos en forma de sonidos.

“Empezamos sonorizando los datos a los que Mark tenía acceso, que eran los registros del sitio web de Bell Labs. Nos dimos cuenta de que los sonidos estaban bien, sí, pero en realidad no le interesaban a nadie. ¿Quién iba a querer escuchar eso?” (Rubin)

Hansen sugirió la idea de chatear y utilizar las palabras como fuente de datos.

El aspecto de pantallas suspendidas evolucionó a partir de la primera exposición en “The Kitchen”, un espacio artístico experimental de Nueva York. Su intención era la de reproducir los sonidos con los que trabajaban en conexión con una fuente de chat en directo, pero repararon en el texto que fluía a través de las pantallas de sus ordenadores y se dieron cuenta de que la fuerza de la obra aumentaba al introducir un componente visual.

“Listening Posts” es una experiencia desconcertante e inquietante, una obra alojada en una sala oscura sólamente iluminada por el frío resplandor de las pantallas de fósforo verde. Hay siete movimientos ejecutados de forma sucesiva. El más complejo de estos movimientos exploraba los mensajes entrantes eligiendo uno aleatoriamente y analizando los mensajes entrantes subsiguientes el sistema buscaba otro que presentara similitudes, ya fueran palabras o grupos de palabras con el primero. Cuando lo encuentra, empezaba a trbajar en una pantalla adyacente buscando otro mensaje que continuaba a partir de éste.

Se da la circunstancia de que Hansen descubrió el accidente del transbordador espacial Columbia mientras realizaba el mantenimiento de la obra en la galería Whitney con tn sólo ejecutar el programa. Hansen descubrió que el mensaje “I am” era, con mucho, el comienzo más común de los posts. Ordenos estos mensajes por longitud y se los envió por correo electrónico a Rubin.  Sesenta páginas convertidas en un poema increible, segun Rubin. Los mensajes iban desde lo más inofensivo hasta lo descaradamente extraño, psando por lo extraño, lo doloroso o lo abiertamente ofensivo.

Mientras miras la obra y escuchas todoes estos fragmentos de conversaciones no se puede evitar extrapolar las historias,  sentir lástima por esa pobre chica o chico desgraciado y reirte de ese americano sentado desnudo delante de su ordenador. Miles de historias humanas fragmentadas y fugaces que al poco tiempo desaparecen.

En definitiva una obra que auna lo extraño, lo inquietante, en definitiva lo sobrecogedor, en una obra en la que el arte conceptual cobra sentido pleno y deja de ser un entelequía.

Mark Hansen Ben Rubin Listening Posts

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